Paula Díaz

Madrileña de nacimiento (1995), aunque pizarreña de corazón. En mi pueblo (Navamorales), disfruté y aún continuo disfrutando de los mejores veranos de mi vida en los que aprendí a amar a los animales y el campo. Cada año descubría la paz que estos contactos me aportaban y todos los aprendizajes que podemos tener observándolos.

Sin embargo, aunque aquello era mi pasión, mi vocación siempre fue conocer a las personas, por qué somos como somos y tener la capacidad de ayudar a mejorar la vida de los que más lo necesitan. Por ello estudié Psicología. Para mí, fue toda una sorpresa descubrir que tanto mi pasión como mi vocación podían cogerse de la mano en la oportunidad que la Fundación Canis Majoris me brindó. Ahora soy también adiestradora y terapeuta canino.