Científica por un día

Albert Einstein

Muchos niños y niñas creen que ser científico es simplemente estar todo el día realizando experimentos interesantes que, al final, los llevarán a un descubrimiento tan importante que les otorgará fama y dinero. Otros piensan que sólo los genios pueden serlo, o que ser científico implica ser un superdotado en “mates”. Sin embargo, la realidad de un científico es muy diferente a estos mitos infantiles.

En la Fundación Canis Majoris y en el Laboratorio de Neurociencia Elena Pessino Gómez del Campo (Laboratorio NEPGC), creemos que la mejor manera de romper estos mitos es acercando a los niños y niñas a la investigación científica, dejando que sean ellos mismos quienes se adentren en el mundo de la Ciencia.

El pasado martes día 15 de enero, como parte de la Semana Majoris, el Laboratorio NEPGC abrió sus puertas a 6 alumnos de quinto y sexto de primaria del Colegio de los Salesianos de Estrecho. Los alumnos se convirtieron en Científicas por un día.

Comenzaron la jornada enfrentándose a tres incógnitas que necesitaban esclarecer para realizar el experimento que se les proponía: ¿Qué es el ADN? ¿Dónde se localiza? Y ¿Qué función cumple? Nuestro técnico de laboratorio, Kilian Gutiérrez, les asistió durante toda la experiencia, resolviéndoles todas las dudas que les fueron apareciendo y proporcionándoles las explicaciones que les conduciría a vivir esta experiencia en su máxima expresión.

Los alumnos se dividieron en tres grupos de dos, y cada equipo comenzó a recabar información acerca de una de estas tres preguntas, haciendo uso de herramientas informáticas. Al final, cada grupo compartió sus conclusiones con el resto, de tal forma que entre todos lograron tener una visión global sobre el ADN. Para acabar este primer bloque, recibieron un seminario a modo de “formación externa”, que completaría la información que habían logrado obtener y que pondría a su alcance todo lo que necesitaban saber para llevar a cabo la siguiente actividad. Así mismo, pudieron ampliar su conocimiento con otros temas relacionados con el ADN y que son de actual interés.

El siguiente paso fue tratar de generar en ellos una experiencia de inmersión real en el trabajo de laboratorio. Para ello, les instruimos en protocolos de protección personal, cuidado en el manejo del material, riesgos, clasificación de residuos y conocimiento de la técnica que iban a llevar a cabo. Manteniendo, en todo momento, el balance entre la máxima calidad y sencillez adecuada para ellos. De este modo, logramos que cada uno de ellos se sintiera totalmente, como uno más de nuestro equipo.

Con ayuda de nuestros investigadores, diseñaron y realizaron un experimento para extraer ADN de una muestra de células vegetales. Y al finalizar el proceso, ellos mismos tuvieron que analizar los resultados de la técnica, pues entre los tres grupos, habían variado por duplicado uno de los pasos del protocolo, teniendo que comparar y concluir qué condición de las tres era la más óptima.

Con todo esto comprobaron que, en ocasiones, lo que la lógica parece señalarnos no tiene porqué correlacionar con la realidad, y precisamente por ello hacemos uso de la Ciencia, para resolver nuevos retos. Para cerrar este bloque, abrimos un espacio de charla científica en la que se compartieron y discutieron ideas sobre los resultados obtenidos, se propusieron nuevas ideas, y también respondimos a todas sus inquietudes, algunas tan interesantes, que les llevaron a adquirir conocimientos científicos más avanzados de los que a priori se considera para su edad.

Para finalizar la jornada, los alumnos se dividieron en dos grupos para alternar en paralelo las dos últimas actividades del día. De un lado, el manejo de potentes microscopios con los que pudieron observar multitud de muestras de tejidos animales y vegetales, según decidían ellos mismos. Y de otro, manipularon muestras conservadas de cerebro humano, con las que aprendieron cómo funciona realmente este fascinante órgano.

Como broche final, el Director del Laboratorio NEPGC y CEO de la Fundación Canis Majoris, el Dr. Raúl Alelú-Paz, otorgó a los niños y niñas los diplomas de “Científico por un día”.

A través de esta experiencia, los alumnos vivieron en sus propias carnes situaciones y emociones propias de un investigador científico: la curiosidad generada por la aparición de un nuevo reto real, la frustración e incertidumbre al comprender que no es sencillo, la motivación de buscar soluciones por ellos mismos, el sentimiento de pertenencia al trabajar en equipo y la satisfacción del momento: ¡eureka!

Nuestros científicos con su diploma

El Bioquímico Inglés Roger Lewin dijo una vez: «A menudo damos a los niños respuestas que recordar en lugar de problemas a resolver”. En la Fundación Canis Majoris y en el Laboratorio NEPGC tenemos la convicción de que, en tiempos de avanzadas tecnologías y complejas técnicas, hacen falta buenas ideas y mejores preguntas, y es con este tipo de actividades como mejor podemos promover la verdadera ciencia entre los más pequeños.

 

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