Cómo dar un masaje a tu perro

Los masajes para perros son unas rutinas poco conocidas aún en el mundo canino. Poco a poco, se van dando a conocer los beneficios que la fisioterapia veterinaria, el ejercicio y los masajes caninos pueden aportar al bienestar de nuestros queridos amigos. A nuestros amigos cánidos y a nosotros nos gusta el contacto mutuo. Sí que es cierto que no nos gusta de la misma manera, pero ese contacto puede hacer más fuerte nuestro vínculo. El vínculo con nuestro perro es muy importante para el bienestar animal de nuestra mascota. Que se sienta a gusto con nosotros y con nuestro tacto le ayudará a ser un perro más seguro y menos estresado.

Los masajes para perros pueden utilizarse como una técnica para realizar en casa sencilla y fácil, pero no debemos confundirnos con los tratamientos de fisioterapia veterinaria. Estos últimos utilizan técnicas más específicas para conseguir determinados objetivos de rehabilitación y sólo los pueden aplicar fisioterapeutas veterinarios. Las técnicas de masaje en fisioterapia se van a utilizar para tratamientos post-quirúrgicos, para tratar lesiones discales, debilidad muscular, adhesiones de tejidos, etc.… siempre se utilizarán junto con otras técnicas de rehabilitación veterinaria como la electroterapia, terapia acuática, ejercicios pasivos y activos… etc.

Nosotros utilizaremos las técnicas de masaje como un complemento de cuidados básicos de nuestra mascota, siempre que disponga de buena salud. Si hay que hacer alguna técnica por lesión o enfermedad, nos ceñiremos a aquéllas que nos recete el veterinario para casa.

Beneficios del masaje en perros:

Son muchos los beneficios que un buen masaje puede aportar a nuestro amigo:

A nivel físico:

  • Mejora la circulación sanguínea.

  • Activa la circulación linfática.

  • Regula el tono muscular.

  • Aumenta la propiocepción.

  • Reduce la tensión arterial.

  • Reduce los niveles de estrés.

  • Activa el sistema nervioso parasimpático.

A nivel emocional:

  • Reduce la ansiedad.

  • Fortalece el vínculo con nosotros.

  • Aumenta su seguridad y confianza.

A nivel mental:

  • Aumenta el aporte de O2 al sistema nervioso central.

  • Proporciona bienestar mental por la reducción de liberación de cortisol.

Cosas para tener en cuenta:

Nuestro animal siempre tiene que sentirse cómodo. Si decide levantarse, rascarse, agitarse o lamerse hay que dejar que lo haga y luego continuar si vemos que le está gustando.

No podemos empezar el primer día con 15 minutos de masaje. Se tiene que hacer progresivo, primero 5 minutos y día a día aumentar el tiempo hasta llegar a los 15-20 minutos.

Si emite gemidos de molestia o algún grito en una parte en concreto, no incidir. Si persiste y se acompaña de cojera, acudir al veterinario.

Es bueno reforzar nuestro masaje con nuestra voz. Hablarle mientras le damos el masaje con una voz modulada ayudará a que se relaje más.

El uso de música relajante es propicio para estas técnicas.

Es importante que tú también disfrutes, te relajes y respires de manera adecuada.

Material y técnicas:

Para realizar bien nuestro masaje precisaremos de:

  • Una alfombra o manta para que se tumbe nuestro perro.

  • Música relajante si le gusta.

  • Ropa cómoda.

Las técnicas que usaremos serán:

  • Primero le dejaremos que se tumbe o siente, como él /ella se sienta más cómodo.

  • Después buscaremos una posición cómoda para nosotras.

  • Pondremos las manos suavemente sobre él y haremos dos respiraciones profundas. A continuación, acariciaremos a nuestro perro de forma suave y uniforme.

  • Después realizaremos la técnica “Stroking”, que es acariciar con las yemas de los dedos con un poco más de intensidad que sólo las caricias, en dirección del nacimiento del pelo. Primero en dirección cráneo-caudal (cabeza-cola) y de proximal a distal (del centro hacia las extremidades). La cadencia lenta para proporcionar relax en los tejidos y el sistema nervioso.

  • Aplicación técnica de “Circling”: realizar pases con la yema de los pulgares de manera circular. También se pueden usar todos los dedos en áreas grandes como el dorsal.

  • Aplicación de “Kneading” o pellizcar: se trata de realizar de una manera suave pellizcos lentos e indoloros (como si quisiéramos separar la piel del músculo) pero siempre muy suave, con cadencia lenta y de forma que sea placentero.

  • Clapping: podemos aplicarlo en todas las partes menos en la cabeza. Se trata de hacer pequeños golpecitos suaves con la mano cóncava sobre áreas grandes del perro. Si se hace bien y suave les resulta placentero por el efecto vibratorio que genera.

  • Para terminar, podemos “desescalar” el masaje, acabando con las técnicas de stroking y caricias. Siempre dejando un buen “sabor de boca” del masaje.

¡Que disfrutéis!

 

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