¿Cómo enseñar trucos a tu perro?

¿Qué sabe tu perro?

Antes de empezar a trabajar con nuestro perro un comando nuevo, nos tenemos que asegurar que conoce y responde a su nombre. En ocasiones el nombre del perro no se ha asociado a cosas positivas, ya que lo hemos usado únicamente para indicarle lo que no queremos que haga o regañarle. Por ejemplo, al repetir su nombre con la intención de que acuda a la llamada, no enseñada y cuando le tenemos cerca además de atarle le hacemos saber que ha tardado y no nos gusta que no venga a la primera.

También puede ser que el tutor use tanto el nombre que lo haya “borrado” y cuando se pronuncie el perro no se dé por aludido. Será fácil comprobarlo, solo tendremos que decir el nombre del perro, en un lugar tranquilo y silencioso y ver su reacción. Si el perro no reacciona o nos ignora podemos asociar el nombre a algo positivo para conseguir lo deseado: digo el nombre y el perro me mira a la espera de lo que quiero comunicarle.

Tendremos muy presente el ejemplo de la palabra “toma”, algo que todos los perros conocen sin haberles enseñado adrede. Seguramente esto mismo haya pasado con más cosas: a la calle, espera, a bañar, ¡no! …

Rigor y claridad

Un gran facilitador, a la hora de enseñar una nueva habilidad al perro, es tener muy presentes estos dos conceptos. Usar siempre la misma palabra (evitar decir sienta, siéntate, sentado, etc.) en un tono lo más neutro posible.

Acompañar el comando de un gesto facilitará la comprensión de nuestro perro ya que ellos lo recordarán mejor que la palabra. Intentaremos que estos sean sencillos, evitando gesticular en exceso. Hay que tener cuidado ya que muchas veces incluimos al comando algún matiz del que no somos ni conscientes, como abrir más los ojos al decir la palabra o iniciar el movimiento desde una postura concreta.

Antes de empezar a trabajar diremos el nombre del perro y con su atención en nosotros, usaremos la palabra nueva o conocida. Decir la palabra sin el nombre antes no será de utilidad, ya que el perro no está permanentemente atento a nosotros y no podríamos exigírselo, hay que hacerle saber que vamos a darle información.

 

Elegir el refuerzo

Usemos comida o juguetes para reforzar a nuestro perro, siempre debe ir acompañado de refuerzo social ya que cuando el perro conozca el ejercicio será el que mantendremos para hacerle saber que lo hace bien.

Adecuándolo a la exigencia del ejercicio y a la motivación del perro por hacerlo. Una croqueta de su comida será genial para un ejercicio fácil o que dominan, pero escaso para otro nuevo que les suponga mucho esfuerzo, en ese caso lo ideal sería usar algo más apetitoso.

Timing

Debemos tener especial cuidado en premiar lo que queremos, no al tumbado cuando se levanta a coger el premio … el timing podrá alargarse cuando tratamos con perros experimentados que saben realizar un largo trabajo, a sabiendas que están haciendo bien y obtener la recompensa más tarde como, por ejemplo, perros de trabajo. Cuanto más se alargue la espera, mayor y mejor debe ser la gratificación para que el perro aprenda que compensa tanto el esfuerzo del trabajo como la paciencia para el refuerzo.

 

¿Cómo enseñar al perro?

Nosotros podremos ser un modelo para nuestro perro, motivándole a que nos imite y haga lo que buscamos, por ejemplo: aullando o ladrando nosotros para que él nos imite y después poner a esta acción un nombre y pedírsela.

Gracias al luring, una sencilla técnica basada en guiar al perro con un trocito de comida a la postura deseada, podremos conseguir infinidad de ejercicios con una excelente participación del perro. Nos garantizaremos que quiera colaborar ya que lo hará voluntariamente siguiendo la comida.

Otra opción es moldear al perro con nuestras manos, por ejemplo: si quiero que el perro se siente, apoyaré mi mano en sus cuartos traseros y le colocaré sentado. Esta técnica puede ser sustituida por el luring, menos invasiva para el perro y con mejores resultados. Seguro que, a ellos igual que a nosotros, les puede resultar incómodo que les coloquen moviéndoles con las manos.

La última de las opciones será capturar el comportamiento, para esto debemos esperar a que el perro lo haga por si solo o motivándole a hacerlo y premiándole. Pedir al perro que ladre es un claro ejemplo, moveré un juguete o incitaré al juego y en el momento que ladre le premiaré.

En próximos artículos hablaremos del clicker y sus usos, así como de algunas ayudas que nos pueden facilitar el aprendizaje con nuestros perros.

Ejercicios que podemos trabajar con luring, modelado y captura:

  • Luring/moldeo: sienta, tumba, gira, atrás, oso, pata.

  • Modelar: aúlla, baila, sube.

  • Captura: ladra, reverencia, sacude.

En nuestro canal de YouTube Fundación Canis Majoris podrás ver seminarios web sobre diferentes habilidades caninas.

¡¡¡SALUDOS PERRUNOS!!!

 

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