Libros que dejan huella

A finales de noviembre y bajo el título «Libros que dejan huella», comenzamos una nueva actividad de animación a la lectura dirigida a niños y niñas menores de edad en situación de riesgo de exclusión psicosocial, tutelados por la Comunidad de Madrid, y lo hacemos de la mano de nuestros colaboradores Pilar Pérez y José A. Villota, que han formado un equipo estupendo para llevar a cabo un Taller de Cuentacuentos y un Club de lectura.

Por todos es sabido que la lectura, al igual que la escritura, representan herramientas movilizadoras de recursos cognitivos que nos permiten conocer diferentes realidades que se traducirán en aprendizajes a lo largo de la vida de un sujeto. Los beneficios asociados a la lectura son numerosos: entre los más pequeños de nuestra sociedad, estimula la imaginación y actúa como una importante herramienta socializadora. Leemos para aprender, para comunicarnos, para informarnos, para entretenernos, para trabajar, etc. La lectura, en definitiva, esta presente en todos los ámbitos de nuestra sociedad.

Entrevistamos a la coordinadora de la actividad, Pilar Pérez, que nos cuenta cómo surgió el proyecto:

¿Nos puedes hablar un poco de ti y del equipo que participa en este proyecto?

Somos Isabel, Mar, Natalia, Marta, Gabriela y Pilar, todas estamos vinculadas al mundo de la literatura infantil y juvenil en diferentes ámbitos: edición, librería, creación y comunicación. Todas nosotras, aparte de una gran afición por la lectura, somos grandes convencidas del placer y enriquecimiento personal que produce en la persona. Algunas de nosotras con amplia experiencia en animación a la lectura y todas con grandes deseos de contagiar nuestra experiencia lectora.

¿Qué se pretende conseguir con estas actividades?

Queremos llevar la lectura a colectivos infantiles y juveniles que están en riesgo de exclusión social. Sabemos que la lectura es una ventana abierta a otros mundos, a sueños, a esperanzas… Horizontes que en muchas ocasiones estos colectivos tienen bloqueados por la dureza de sus situaciones personales. El camino no es fácil, abrir un libro para ellos no es un placer habitualmente, es una condena normalmente solo relacionada con la obligación y con el trabajo. Pretendemos abrir esa puerta a través de la diversión y la motivación.

¿Por qué es tan importante inculcar el gusto por la lectura desde una edad tan temprana?

Lógicamente a medida que pasan los años la puerta de entrada al gusto por la lectura es cada vez más pesada, ya que el placer por la misma está muy vinculado al esfuerzo que requiere. Cuanto más leemos, más fácil nos resulta disfrutar esas lecturas, ya que la agilidad y la comprensión inciden directamente en ese placer.

Por ello, nuestra recomendación es tener abierta esa puerta desde que nacen, más bien no dejar que esa puerta exista. Que los pequeños vivan y crezcan con los libros en su entorno habitual.

¿Puedes darnos algún consejo para fomentar el gusto por la lectura desde casa?

En lo expuesto anteriormente, el papel fundamental lo tienen las familias. Es una labor diaria, pero también un disfrute que crea importantes vínculos afectivos. Después, vendrá la coordinación con la escuela, fundamental en la evolución. Pasarán los años y mantener ese vínculo con los libros y la lectura, requerirá seguir con una labor que estará entonces muy relacionada con la motivación y el ejemplo.

“La lectura y el amor por los libros es uno de los mayores patrimonios que podemos trasladar a nuestros hijos”

 

 

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